RADIACIÓN ELECTROMAGNÉTICA
Salta y salta el electrón
hasta que llega a la excitación
y vuelve por radiación
Con este sciku participo en el mes de Junio como #Polidivulgador en el blog de @cafehypatia con el tema #PVFronteras
Lugar de encuentro entre la divulgación científica, literatura y noticias científicas
De Einstein he oído miles de historias sobre su vida, que era
un poco mujeriego, que tenía un poco de mal humor, que trataba mal a su mujer y
la utilizo, historias, historias. Al igual que sus imágenes que he visto a lo
largo de mi vida, las populares y las curiosas.
Un día estaba en la Feria de Libro paseando y vi un libro
singular sobre Einstein titulado “Querido Profesor Einstein”. Me llamo la
atención por la portada, Einstein con unas zapatillas azules maqueadas sentado
en unas escaleras y sonriendo. Ojeando el libro había fotos de un personaje que
siempre admiraba pero qué sorprendentemente no lo conocía. Un hombre cercano a
los niños, tierno, bromista, cariñoso y dulce, justo la imagen opuesta que
tenía de él.
Estaba claro que él era profesor de Universidad pero se
acercaba a niños de escuela, a niños pequeños y eso es muy enternecedor por lo
menos bajo mi punto de vista. Qué un genio se acerque a los niños y lo vean tan
real o lo toquen eso lo hace más real.
La primera carta conservada de Einstein a un niño, si se
excluyen las que remitió a sus propios hijos. Es un buen ejemplo del humor
bromista que solía mostrar también en sus cartas a adultos Para muestra:
“Querida señorita Ley:
Elsa me comenta que
está usted descontenta porque no consigue ver a su tío Einstein. Así pues, le
diré qué aspecto tengo: rostro pálido, cabello largo y una modesta panza.
Además, andares extraños, un puro-si se da esa suerte-en la boca y una pluma en
el bolsillo o en la mano. Pero su tío no tiene verrugas ni piernas arqueadas y,
por tanto, es bastante guapo; y tampoco tiene vello en las manos, como les
ocurre a los hombres feos. De manera que es una pena que no consiga verme.
Con saludos cordiales,
su tío
Einstein”
A veces cuándo vemos una fotografía de una persona, piensas
¿quién era realmente? ¿qué vida llevo de verdad? ¿cuál era su verdadera vida
oculta? No me esperaba un Einstein tierno con niños. Siempre hay que ver más
allá de la foto y descubrir al personaje. Hacerle un Rayos X
Con este relato participo como #Polidivulgador en el mes de Enero en el blog de @hypaticafe con el tema #PVImagenes
Elías acaba de llegar de un día
duro de trabajo como conductor de una línea de autobuses de Madrid. Cómo todos
los días, llegó sobre las cuatro de la tarde, comió y se echó una buena siesta
oyendo la telenovela que su mujer Encarni solía ver. Después se puso a dar su
paseo vespertino con ella por el barrio. Una vida normal, charla con los
vecinos, alguna caña.
Aquella noche cuando se disponía
a ducharse, se palpó el pecho, había notado hace tiempo un pequeño bulto y
pensó que era un grano de grasa. Se exploró y bien que aquello había ido a más.
Se ducho con dudas pues aunque era un poco hipocondríaco no le dio por pensar
en una espinilla de un pelo enquistado pues no veía cabeza ni nada. No le dijo
nada a su mujer por no preocuparla.
Decidió ir al médico de cabecera del
ambulatorio del barrio. La Doctora le exploro y noto que ese pequeño bulto no
era normal y le derivo al Hospital a hacerle una biopsia. Estaba cagado de
medio. El seguía trabajando pero su cabeza tenía que estar pendiente del
tráfico y no podía estar al cien por cien. Cuando le comunicaron el resultado
de la biopsia se quedó estupefacto:
-
Es un cáncer de mama – dijo la Doctora
-
Eso no lo tienen las mujeres – dijo Elías
-
Si y en un caso pequeño los hombres y los
resultados han salido que tu lo padeces.- Le explico rápidamente la doctora
-
¿Y ahora qué? ¿qué pasará?- no le dio tiempo a
reaccionar a Elias
-
Te tiene que ver un especialista, un oncólogo y
un cirujano. Solo soy una médico de cabecera. Te derivo a ellos en el hospital.
Te llamaran en los próximos días y pronto inicias el tratamiento – Comento la
doctora mientras Elías estaba muy confuso
Elías escuchaba a la Doctora sin
saber muy bien lo que estaba ocurriendo en ese momento por la consulta. Solo se
estaba dando cuenta que su vida estaba cambiando en un momento. Sus paseos
vespertinos ya no iban a tener el sabor de tranquilidad, no iba a volver a ver
por una temporada a sus pasajeros habituales, a los niños que iban al colegio,
a los chicos a la universidad. Algo en ese instante estaba cambiando.
Como te cambia la vida por una
simple exploración. Un Tócate las Tetas a tiempo bien sea por parte de mujeres
y por parte de hombres pueden salvar vidas. La historia de Elías es una más
entre muchas. El proceso que paso él pertenece a la vida de Elías.
Con este microrrelato participo como #Polidivulgadora en el mes de Noviembre con el tema #PVExploracion
Comenzar un relato hablando de
uno mismo no es de recibo pero una de los temas que más he valorado y que más
me ha dado que pensar en este año es precisamente la VIDA. Este no es un relato
al uso. El próximo día 23 de Junio volví a ella tras la operación del cáncer
que se alojaba en mi mama. Los meses previos piensas en la muerte, ese miedo
que te entra por si te quedas en el quirófano por la anestesia o por vete tú a
saber. Miedos, incertidumbres.
Tras la operación y escuchar que
ha ido bien, la alegría te invade el cuerpo y aunque no puedes planear nada a
largo plazo solo quieres vivir de otra forma distinta a la que vivías. Más
pausada, más tranquila, más amorosa, más cercana a los tuyos. Vivir, agarrarte
a la vida. Tienes otra vida como un cuaderno de hojas nuevas donde escribir
nuevas historias pero no sabemos cómo empezar a hacerlo.
Vivir en medio de la pandemia con
un tratamiento de cáncer es vivir a medio gas. Una de las cosas que tiene el
ser humano es la capacidad de reinventarse. He de decir que decepciones con
amistades me he llevado muchas que me han dejado en soledad pero si no llega a
ser por mis clases de fotografía o de pintura que me han dado la vida no sé qué
hubiese sido de mí en este año. Y es que creo que la expresión que más he
utilizado en este tiempo ha sido “me ha dado la vida” porque aquello que me lo
daba me transmitía una paz interior, una satisfacción, una alegría o un
bienestar que ahora saboreo más que antes. Eso es vida.
Salgo a pasear mucho para tener la
rutina del ejercicio. A falta de césped de piscina, me tumbo en el césped del
parque y miró al cielo como relajación. Disfruto viendo las nubes en el cielo o
pasear a la gente y yo como observadora, eso es vida, eso es sanador. Eso es
paz.
Cuando he tenido alguna salida con
algunos amigos por Madrid veo mi ciudad de otra manera. Observo los estragos de
la pandemia, el nuevo cambio que ha sufrido pero veo que los monumentos siguen ahí
para poderlos fotografiar, que alguna obra de teatro todavía puedo ir a tiempo
de no perdérmela, exposiciones de arte, tener un tiempo que no tenía y que
quiero en definitiva agarrarme a la VIDA.
No quiero entrar ni en un sola
discusión y cuando alguien me increpa por pasar por un sitio en vez de por
otro, les digo: “Sinceramente, en esto no consta la vida” frase que de alguna
manera la tengo que reinvertar para tatuármela en alguna parte de mi cuerpo.
Ahora huyo más de las relaciones tóxicas, de discusiones estúpidas, de personas
absurdas porque de eso no consta la vida.
Hay un estudio de la Universidad
de Harvard dónde habla que lo importante en la vida a pesar de lo que muchos
creen no es en el dinero o en tener un buen puesto de trabajo sino en las
relaciones sociales y la calidad que tengas con ellas porque a veces la
sociedad mata. Cuanto más solo estemos más propenso estamos a contraer
enfermedades. Tema que me ha dado que pensar en este año. A veces se puede
estar solo en compañía o tener relaciones tóxicas que llevan a enfermarte. Cuánto
más relaciones sanas tengamos más salud tenemos.
Me gustaría cerrar con una frase
de Mark Twain: “No hay tiempo, muy breve es la vida para disputas, disculpas,
animosidades, pedidos de cuenta. Solo hay tiempo para amar y solo un instante
por así decirlo, para eso”
Molesto ser viviente volador de color negro como el azabache
Oscuro ser volador que interrumpe las siestas veraniegas
Succionan sangre dejando unos granos con unos picores muy molestos
Cuerpo cubierto por sedas sensoriales con las que pueden saborear,
oler y sentir.
Anda sobre seis patas en cualquier superficie que se le precie,
cuerpo, comida, tierra
Las hormigas
trabajaban
día a día sin parar
uno dos tres
por su gran hormiga
reina
Lady Bugs busca la
luz del sol
comiendo cochinillas
de las plantas
con ello controlan plagas
Con estos scikus y demás colaboro como #Polidivulgador en @hypatia_cafe en el mes de abril con el tema #PVinsectos
Floral en la
primavera
almendros en flor en
parques y calles
al sol renacen y
brillan
Geranio rojo
de cinco pétalos
sabor andaluz
Nerium oleander
tienes toxinas
fatales
arritmia, dolor
Gran vallejo
extremeño
lleno de los cerezos en
plenitud
blanca flor y fruto
rojo
Era una época extraña, no hacía
más que mandar CV y ningún trabajo le salía. Unido al fin de una tormentosa
relación, Alex se decidió a iniciar a su edad los estudios de un Master, uno de
los cuáles tenía relación con su profesión y que hacía tiempo quería cursar.
Ahora era el momento. Acababa de terminar otro pero sin gran éxito y afrontaba
este con una mezcla de miedo y de ilusión.
Cuando empezó se vio que estaba
entre alumnos recién licenciados, con aires de sabiondos que se comerían el
mundo a bocados. Encontró a tres compañeros de su quinta con los que enseguida
hizo piña, eran los más veteranos y eran su grupo de estudio.
Los días pasaban, pronto se
vieron las rivalidades entre los veteranos y los jóvenes. Había el gallito del
corral Pablo que azuzaba algunos cuantos en contra de una veterana. A Alex le
parecía muy injusto. Comentarios machistas, ofensivos, denigrantes eran continuos.
Sin embargo, ella y Alex se unieron porque aquel centro de estudios era como su
hogar, habían trabajado previamente en el sector de la enseñanza del master y
sentían que cuando estaban en las prácticas el laboratorio era su hogar, más
avispados que los jóvenes.
Llegaron los exámenes previos a
la Navidad, uno tras otro, aquello era un paseo militar, sin descanso, no había
tregua. Alex pensaba que quizás se había equivocado en haber elegido ese
master, que un poco vivir la vida no le hubiese venido mal. Tenía agotamiento, estrés,
no dormía, aguantaba madrugones buscados para un futuro mejor que a la larga no
lo veía muy claro y sin embargo, ahí seguía.
El día de las vacaciones de
Navidad, cuando todos decidieron irse a tomar algo, Alex volvió a su casa y al
entrar soltó los libros y sintió desde hace tiempo a salvo de la gente y se
dijo: “Ahora estoy seguro porque este es mi hogar, mi casa, mi hogar” y no
quiso saber de nadie en unos días. El hogar es el lugar donde te sientes mejor
y hay paz.
Con este relato participo en el mes de Diciembre con el tema #relatosHogar para @Divagacionistas
Desde antes que comenzará este año
2020 sabía que sería distinto. En las Navidades pasadas tenía la amenaza de un bulto.
En mi mente hubo siempre una idea que si fuese el diagnóstico malo te lo diría.
Quería decírtelo aun sabiendo que tu respuesta podía ser un silencio. Llego
Enero y el resultado fue cáncer, ese mismo día entre llamadas a médicos para más
pruebas decidí mandarte un sms: “Me acaban de detectar un cáncer de mama y me
gustaría que en este momento me abrazarás”. Sinceramente, no sabes muy bien
porque en ciertos momentos te acuerdas de personas que no están en tu vida y
eso paso contigo. Me respondiste: “Un abrazo. Cuídate. Verás como todo se
supera” no esperaba ni una llamada pero ese simple mensaje me sirvió como un
pequeño mantra para las pruebas médicas que vendrían después. Es curioso el poder
de las palabras que te agarras en estos momentos.
Un día decidí llamarte, dejarme
de mensajes y agradecerte el mantra que me sirvió para aguantar el ruido de la
resonancia. Hablamos, me dijiste de un libro, querías verme en su presentación.
Primera promesa. En mi cabeza pensé en dónde estaría yo cuándo ocurriese eso.
Estuve nerviosa durante un tiempo por ciertos motivos ¿cómo estaría yo para
entonces? ¿Cómo respondería al tratamiento?
Iba a la quimio con la ilusión de
recuperarme, de poder volver a ver a gente a la “vuelta” del tratamiento. Me
apetecía verte como me dijiste y era tu deseo.
Llego Junio, no sé, te llame,
hablamos, parece que mostrarte interés en mi tratamiento, había algo distinto.
Estabas atascado con el libro. Llegó la operación, fue bien, informé a todos
los que consideré de interés y me insistes que “A la “vuelta” a ver si nos
vemos”. Segunda promesa.
Un día, quiero quedar contigo,
decido llamarte. Me dices que ya no vives en Madrid y que has decidido no
volver a vivir en la gran ciudad, que no te encuentras a gusto con la gente y
aunque a pesar que has sido un rata de grandes locales de esta ciudad sin ley
estas muy a gusto donde estas…mentiste una vez más, rompiste tus promesas. Esta
vez no me siento culpable por nada, tal vez por creer un poco en la empatía
humana pero veo una cosa, que es verdad lo que me dijiste, eres un verdadero
Rata por no cumplir tus promesas.
Con este microrrelato participo en la convocatoria de @divagacionista de noviembre de 2020 con el tema #relatosPromesas
Soy la fosfina
de Venus y de Tierra
fétida, ciega
Fosfina en los microbios
En las entrañas de
los animales
Allí encontraras vida.
Lípidos,
carbohidratos
el carbono danza un
baile loco
isómeros, ciclos,
dobles.
Con estos scikus participo con #Polidivulgador en el mes de Noviembre con el tema de #PVMoléculas para @hypatiacafe
AL BORDE DE LA LOCURA
Mis fuerzas van decayendo, me
encuentro al borde del abismo, mi cabeza no para de pensar, al límite de mis
fuerzas con un gran desgate psicológico y sin embargo, hay estas tú lector que
me das alas para seguir escribiendo
Participo como #Polidivulgador en el mes de Septiembre con el tema #PVLímites para @hypaticafe con este Microrrelato